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sábado, 5 de septiembre de 2026

PRANAYAMA, LAS ETAPAS DEL SADHANA Y LAS MUDRA por Maximiliano A. Pellotta

Las Técnicas de Prāṇāyāma, las Cuatro Etapas del Sādhana y las Nueve Grandes Mudrās en el Dattātreyayogaśāstra

Un análisis técnico de la alquimia respiratoria, la fisiología de los signos somáticos y los nueve sellos energéticos para forzar la entrada en el rājayoga.
 
«Por la mañana, al mediodía, por la tarde y a la medianoche; el yogi debe realizar el prāṇāyāma paulatinamente cuatro veces al día» Dattātreyayogaśāstra


La arquitectura del Prāṇāyāma en el Dattātreyayogaśāstra

En el Dattātreyayogaśāstra —texto pionero del haṭhayoga medieval—, el control de la respiración abandona el estatus de mero entrenamiento preliminar para convertirse en una disciplina quirúrgica de la energía vital. El texto enfatiza que, antes de iniciar el prāṇāyāma formal, el practicante debe purificar rigurosamente la red de los conductos sutiles (nāḍī-śodhana o nāḍī-śuddhi) mediante la respiración alterna en un entorno adecuado y resguardado.

El régimen de las cuatro sesiones (Catur-kāla):
A diferencia de las adaptaciones modernas reducidas a una sola práctica matutina, Dattātreya prescribe una disciplina ininterrumpida repartida estrictamente en cuatro momentos clave de la jornada (catur-kāla):
  1. Prātar: Al amanecer.
  2. Madhyandina: Al mediodía.
  3. Sāyam: Al atardecer.
  4. Ardharātra: A la medianoche.
La progresión del cómputo:
En cada una de las cuatro sesiones, el practicante incrementa progresivamente el número de retenciones (kumbhakas) hasta alcanzar ochenta repeticiones por sesión. Esto representa una suma de trescientos veinte kumbhakas diarios.
Esta sobrecarga energética metódica tiene como objetivo principal purificar la totalidad de los 72.000 canales sutiles (nāḍī), expulsando las escorias de tamas (inercia) y rajas (hiperactividad) del organismo.

Las cuatro etapas de desarrollo (Avasthā) y los signos somáticos

El Dattātreyayogaśāstra sistematiza el progreso del prāṇāyāma a través de cuatro etapas o estados sucesivos (avasthā), detallando los fenómenos somáticos y fisiológicos que marcan la apertura del canal central (suṣumnā):

1. Ārambhāvasthā ──► 2. Ghaṭāvasthā ──► 3. Paricayāvasthā ──► 4. Niṣpattyāvasthā  
 
1. Ārambhāvasthā (Etapa de Iniciación)
La fricción interna provocada por la retención prolongada del aliento genera un calor físico intenso que induce una transpiración profusa (sveda). Dattātreya ordena expresamente no secar este sudor con telas ni agua, sino frotarlo firmemente sobre el propio cuerpo. Este automasaje nutre los tejidos físicos, aporta ligereza (laghutā) y consolida la vitalidad del organismo.

2. Ghaṭāvasthā (Etapa de la Jarra o Consolidación)
Con el incremento del tiempo de retención, el prāṇa acumulado ejerce presión en la base del tronco, generando temblores e inestabilidad motora (kampa). En esta etapa ocurre la perforación del Brahma-granthi (el primer nudo psíquico ubicado en el perineo), lo que permite que la energía vital comience a ingresar formalmente en la suṣumnā-nāḍī.

3. Paricayāvasthā (Etapa de Familiaridad o Conocimiento Íntimo)
Al consolidarse la presión energética, el cuerpo pierde su densidad habitual. El practicante experimenta pequeñas elevaciones o saltos, fenómeno denominado la «marcha de la rana» (dardarī-gati), logrando despegarse del suelo aun en la postura de loto (padmāsana). Simultáneamente se perfora el Viṣṇu-granthi (el nudo espiritual del corazón) y comienzan a percibirse las sonoridades místicas internas (nāda).

4. Niṣpattyāvasthā (Etapa de Consumación)
Cúlmine de la alquimia respiratoria en la cual el practicante accede de manera espontánea al kevala-kumbhaka (la retención pura, independiente de la inhalación o la exhalación). Se produce la perforación del Rudra-granthi (el nudo ubicado en el entrecejo), la energía asciende hasta el sahasrāra-cakra en la coronilla y la mente entra de forma irreversible en el estado de No-Mente (unmanībhāva), alcanzando la soberanía directa del rājayoga.

Las Nueve Grandes Mudrā: Las palancas de la energía

Para impedir la disipación del prāṇa hacia la periferia corporal y evitar su fuga por las aberturas externas, el Dattātreyayogaśāstra articula nueve sellos o tenazas energéticas. Estas técnicas tienen por objeto revertir el proceso del envejecimiento, engañar a la muerte (kāla) y forzar el despertar de la Kuṇḍalinī.

Mudrā / Bandha

Mecanismo Físico y Somático

Función Energética y Metafísica

Mahāmudrā

Presión del talón en el perineo, extensión de la otra pierna, agarre del pie y Jālandhara-bandha.

Endereza la suṣumnā, inmoviliza el aliento en el canal central y disuelve impurezas y venenos (viṣa).

Mahābandha

Presión del talón en el perineo con la otra pierna sobre el muslo; aplicación de cierres superior e inferior.

Detiene el flujo del aliento en iḍā y piṅgalā, obligando a la energía a converger en el punto central (yoni).

Khecarī-mudrā

Incisión progresiva del frenillo lingual (chana) y volteo de la lengua hacia la cavidad nasofaríngea.

Bloquea el flujo superior, permite beber el néctar de la luna (amṛta) y evita la pérdida de bindu, asegurando la inmortalidad.

Uḍḍīyāna-bandha

Contracción y retracción profunda de la pared abdominal hacia arriba y hacia atrás, contra la columna.

Obliga al «gran pájaro» del prāṇa a volar hacia arriba por el canal central; rejuvenece el organismo y vence a la muerte.

Mūla-bandha

Contracción y elevación consciente de la región perineal y el esfínter anal impulsada por el talón.

Fuerza a la corriente descendente (apāna) a cambiar de dirección, fusionándola con el prāṇa en el fuego gástrico (agni).

Jālandhara-bandha

Contracción del cuello y presión firme del mentón contra la cavidad yugular/pecho.

Bloquea la red de nāḍī superiores, impidiendo que el néctar divino (amṛta) caiga y sea consumido por el fuego del ombligo.

Viparītakaraṇī

Postura de inversión corporal completa (cabeza/hombros abajo, pelvis y piernas arriba).

Invierte la polaridad: coloca el Sol/Ombligo (fuego) arriba y la Luna/Cabeza (néctar) abajo, frenando el deterioro biológico.

Vajrolī-mudrā

Aspiración y retracción muscular sutil del canal uretral mediante control esfinteriano.

Preserva y reabsorbe la energía sexual sutil (bindu / rajas), sublimándola hacia los centros superiores.

Śakticālanam

Estimulación y manipulación circular del abdomen combinada con la retención del aliento.

«La Agitación de la Śakti»: despierta a la Serpiente dormida (Kuṇḍalinī) en el mūlādhāra, obligándola a ascender.

 
La interacción entre las Mudrās y la trifecta de Cierres (Tri-bandha)

La clave operativa de las mudrā dentro del Dattātreyayogaśāstra radica en la combinación simultánea de los tres cierres corporales fundamentales, fórmula conocida como el tri-bandha:

Tri-bandha = mūla-bandha (Inferior) + uḍḍīyāna-bandha (Central) + jālandhara-bandha (Superior)
  • Jālandhara-bandha (El sello superior): Bloquea la salida de la energía vital hacia la cabeza e impide que el néctar de la luna (somakalā) gotee hacia el fuego del estómago.
  • Mūla-bandha (El sello inferior): Detiene la fuga de la energía descendente (apāna), forzándola a reorientarse en sentido ascendente.
  • Uḍḍīyāna-bandha (El sello central): Actúa como un fuelle. Al presionar la cavidad abdominal y el diafragma, hace chocar la corriente ascendente (prāṇa) con la descendente (apāna) en la región del ombligo (samāna), intensificando el fuego gástrico (dahanātman).

Este calor interno despierta a la kuṇḍalinī, que desenrosca su cuerpo de la entrada de la suṣumnā para penetrar en el conducto central. A medida que la kuṇḍalinī asciende, arrastra consigo a la mente (citta), desembocando en la suspensión de las fluctuaciones mentales y el florecimiento espontáneo del rājayoga.

Lejos de constituir un catálogo heterogéneo de prácticas corporales, las mudrā y el prāṇāyāma del Dattātreyayogaśāstra componen un sistema de ingeniería somática. Al purificar los canales sutiles mediante las cuatro sesiones diarias (catur-kāla), monitorear los indicadores fisiológicos de las cuatro avasthā y aplicar la presión del tri-bandha, el practicante no busca el mero acondicionamiento físico, sino forzar la detención del aliento (kevala-kumbhaka) para que la mente se disuelva en la libertad incondicionada del rājayoga

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