La introspección es uno de los pasos fundamentales que debe transitar el practicante en el camino del yoga.
En los Yoga Sūtras, uno de los textos clásicos más importantes, Patañjali define a este paso de introspección llamándolo pratyāhāra, la interiorización de la mente y de los sentidos.
Nuestra mente puede funcionar hacia afuera monitoreando todo lo que percibe a través de la vía de los 5 sentidos, y también tiene la capacidad de poder funcionar hacia adentro, a través de la percepción, de la escucha consciente más profunda, un monitoreo que en la mente interna se logra a través de la observación y la concentración.
Cuando nos disponemos a practicar yoga, la práctica va desde los aspectos más externos y físicos hacia los aspectos más internos y profundos dentro de nosotros.
Cuando vamos a realizar nuestras prácticas se recomienda que encontremos un espacio donde podamos sentir tranquilidad, es decir, el primer paso es alejarnos del ruido y de toda situación que sintamos como amenazante de nuestra supervivencia y regalarnos ese momento tan grato para estar tranquilos, para serenarnos y para conectar con nosotros mismos.
En los Yoga Sūtras, uno de los textos clásicos más importantes, Patañjali define a este paso de introspección llamándolo pratyāhāra, la interiorización de la mente y de los sentidos.
Nuestra mente puede funcionar hacia afuera monitoreando todo lo que percibe a través de la vía de los 5 sentidos, y también tiene la capacidad de poder funcionar hacia adentro, a través de la percepción, de la escucha consciente más profunda, un monitoreo que en la mente interna se logra a través de la observación y la concentración.
Cuando nos disponemos a practicar yoga, la práctica va desde los aspectos más externos y físicos hacia los aspectos más internos y profundos dentro de nosotros.
Cuando vamos a realizar nuestras prácticas se recomienda que encontremos un espacio donde podamos sentir tranquilidad, es decir, el primer paso es alejarnos del ruido y de toda situación que sintamos como amenazante de nuestra supervivencia y regalarnos ese momento tan grato para estar tranquilos, para serenarnos y para conectar con nosotros mismos.
Para una buena práctica se necesita silencio, tranquilidad, plena presencia y mucha sinceridad.
¿Realmente tengo ganas de practicar? ¿Porqué lo estoy haciendo? ¿Cuál es mi fundamento? ¿Cuál es mi deseo real?
El deseo tiene una enorme fuerza, el deseo me lleva a concretar una meta. Está mi deseo alineado con el objetivo de la práctica. ¿En dónde estoy parado? ¿Por qué llegué hasta acá?
Preguntas tan importantes que todo practicante debe poder responderse a sí mismo. ¿Cómo estoy practicando? ¿Para qué practico?
Sin darnos cuenta, tal vez, podríamos cometer el error de practicar yoga desde un lugar de autoexigencia, perfeccionismo, competitividad, por eso la mirada introspectiva y sincera es tan valiosa.
¿Practico cada día para que solo me salga una postura? ¿Por qué estoy tan obsesionado con un āsana? Será que me comparo con una foto y quiero lograr lo mismo, se llama perfeccionismo, competitividad, envidia, inspiración, ¿Qué hay detrás de lo que me está motivando cada día a encontrarme con la práctica? ¿Lo hago para bajar de peso? ¿Para sentirme más calmo? ¿Para combatir el sedentarismo?
Si nuestra respuesta es sincera se abre un camino. El camino de la escucha y del autoconocimiento. «Hombre: Conócete a ti mismo». Ya desde tiempos antiguos esta afirmación anunciaba poder. El poder de evolucionar a través del autoconocimiento. El poder de la transformación.
No esta mal si practicamos yoga para sentirnos mejor, para estar más calmos, para estar más presentes, para estar más íntegros. Pero si realmente estamos practicando solo por una razón egoísta o muy superflua no vamos a estar realmente conectados con el enorme potencial que tiene la práctica y así la práctica no puede ser efectiva.
Tal vez, logre estirar bien la pierna detrás de mi oreja pero no logré cambiar mi interior, puedo ser muy flexible y estar lleno de frustraciones, desequilibrios y limitaciones.
Yoga es una práctica de transformación. Conocer qué es el yoga, conocer sus textos clásicos, conocer los maestros de referencia que a lo largo de la historia demostraron con su propio ejemplo la evolución que se logra a través de un genuino proceso. Conocer todos los beneficios de la práctica desde los más simples hasta los más profundos.
Conocer todo lo que el yoga le aporta a la humanidad, sin dudas despertará en el practicante más Amor por su propia práctica.
«No se puede Amar algo que no se conoce» La mejor actitud para practicar es el amor y la devoción por aquello que estoy practicando. Cada vez que un practicante estira su yogamat o usa su zafu para sentarse a meditar puede llegar a ese momento con amor y devoción y puede vivir una experiencia plena de ese encuentro con la práctica. Si llego lleno de enojo, frustración, rabia, perfeccionismo lo más probable es que hasta me termine lesionando. Con el tiempo, estas cosas pasan.
¿Siento devoción al practicar yoga? Tal vez, si hoy no lo siento, quizás el camino que se abra es el de la necesidad de conocer un poco más al respecto, si de verdad me importa algo quiero conocerlo para ver si realmente quiero priorizarlo.
¿Es este mi camino? ¿Es importante para mí?
Que la respuesta decante sola en cada uno.
¿Realmente tengo ganas de practicar? ¿Porqué lo estoy haciendo? ¿Cuál es mi fundamento? ¿Cuál es mi deseo real?
El deseo tiene una enorme fuerza, el deseo me lleva a concretar una meta. Está mi deseo alineado con el objetivo de la práctica. ¿En dónde estoy parado? ¿Por qué llegué hasta acá?
Preguntas tan importantes que todo practicante debe poder responderse a sí mismo. ¿Cómo estoy practicando? ¿Para qué practico?
Sin darnos cuenta, tal vez, podríamos cometer el error de practicar yoga desde un lugar de autoexigencia, perfeccionismo, competitividad, por eso la mirada introspectiva y sincera es tan valiosa.
¿Practico cada día para que solo me salga una postura? ¿Por qué estoy tan obsesionado con un āsana? Será que me comparo con una foto y quiero lograr lo mismo, se llama perfeccionismo, competitividad, envidia, inspiración, ¿Qué hay detrás de lo que me está motivando cada día a encontrarme con la práctica? ¿Lo hago para bajar de peso? ¿Para sentirme más calmo? ¿Para combatir el sedentarismo?
Si nuestra respuesta es sincera se abre un camino. El camino de la escucha y del autoconocimiento. «Hombre: Conócete a ti mismo». Ya desde tiempos antiguos esta afirmación anunciaba poder. El poder de evolucionar a través del autoconocimiento. El poder de la transformación.
No esta mal si practicamos yoga para sentirnos mejor, para estar más calmos, para estar más presentes, para estar más íntegros. Pero si realmente estamos practicando solo por una razón egoísta o muy superflua no vamos a estar realmente conectados con el enorme potencial que tiene la práctica y así la práctica no puede ser efectiva.
Tal vez, logre estirar bien la pierna detrás de mi oreja pero no logré cambiar mi interior, puedo ser muy flexible y estar lleno de frustraciones, desequilibrios y limitaciones.
Yoga es una práctica de transformación. Conocer qué es el yoga, conocer sus textos clásicos, conocer los maestros de referencia que a lo largo de la historia demostraron con su propio ejemplo la evolución que se logra a través de un genuino proceso. Conocer todos los beneficios de la práctica desde los más simples hasta los más profundos.
Conocer todo lo que el yoga le aporta a la humanidad, sin dudas despertará en el practicante más Amor por su propia práctica.
«No se puede Amar algo que no se conoce» La mejor actitud para practicar es el amor y la devoción por aquello que estoy practicando. Cada vez que un practicante estira su yogamat o usa su zafu para sentarse a meditar puede llegar a ese momento con amor y devoción y puede vivir una experiencia plena de ese encuentro con la práctica. Si llego lleno de enojo, frustración, rabia, perfeccionismo lo más probable es que hasta me termine lesionando. Con el tiempo, estas cosas pasan.
¿Siento devoción al practicar yoga? Tal vez, si hoy no lo siento, quizás el camino que se abra es el de la necesidad de conocer un poco más al respecto, si de verdad me importa algo quiero conocerlo para ver si realmente quiero priorizarlo.
¿Es este mi camino? ¿Es importante para mí?
Que la respuesta decante sola en cada uno.
